Nuestra Historia
Del cafetal a tu taza
Café Nayoli nace en un solo lugar: la Finca Nayoli, en la vereda Providencia de Supatá, Cundinamarca. Cada grano viene de esta tierra, cultivado entre los 1.650 y 2.100 metros sobre el nivel del mar, donde la altura y el clima de la montaña colombiana dan al café su carácter.
Trabajamos una sola variedad, Castillo, con proceso lavado — el método que mejor revela lo que esta tierra tiene para ofrecer. El resultado es una taza con fragancia a chocolate, aroma herbal e intenso, y un balance preciso entre acidez y cuerpo. El equilibrio que buscamos en cada tostión. Somos café de especialidad, 100% colombiano, de una finca con nombre y una historia que apenas comienza a contarse. Cuando abres una bolsa de Nayoli, sabes exactamente de dónde viene — y ese, para nosotros, es el verdadero secreto de Supatá.